top of page

¿Lobo está?

Maria Letizia Rodeni
hace 1 día
2 min de lectura

En las diversas sendas del bosque, me interné por entre las huellas propias y ajenas.


Caminé por senderos sinuosos, avancé y retrocedí, me reencontré y me volví a perder entre los laberintos del bosque...


En lo que queda del bosque, todas fuimos Caperucitas alguna vez, Greteles temerosas de las casas de brujas, Cenicientas que olvidamos que el hechizo no era eterno.


Fuimos hormigas laboriosas y patitos feos que, al crecer, nos hicimos hermosas niñas curiosas.


Todas deseamos ser Juanas sin miedo, y todas fuimos títeres obedeciendo a titiriteros que eran títeres de otros.


Todas fuimos y somos “los otros” de “los otros”, lo que nos inhabilita para construir un nosotros en comunidad.


Todo está grabado en las memorias.

"Quién sabe, Alicia, este país no estuvo hecho porque sí. Te vas a ir, vas a salir,

pero te quedas ¿Dónde más vas a ir?"


Fugaces viajeras de un tren fantasma, apesadumbradas pasajeras de una pesadilla.


Lobos son pocos.

El aullido feroz asusta a algunas Caperucitas.


Pinocho es apenas un muñeco de madera creado por un carpintero, que tal vez pueda escuchar a cientos de grillos, convertirse en niño y habilitar otro juego donde Pinocho ya no esté.


Pero el lobo es un animal peligroso que se esconde siempre en la oscuridad.

Para desentrañar por dónde está el camino de salida del laberinto de árboles añosos, vuelvo a los clásicos.

Es por aquí.

Divide a los carpinteros de sus muñecos y grillos y triunfarás.

Escribe gozoso un siniestro Maquiavelo.


¡Cuidado con el hombre lobo, desconfía! Me recuerda Hobbes.

Come de su pastel y convida el tuyo, me susurra Rousseau.

Y, disfrazado de guarda parques, reconozco al joven e idealista Voltaire, que me

canta: “Piedra libre para todos los compañeros, pirulin pirulero que cada uno pueda jugar su juego, ven, es por aquí”.


Decido que ese será mi sendero. El de la libertad.

Para que todas las Caperucitas podamos continuar caminando por el bosque sin miedos y haya siempre un leñador que garantice que juguemos en el bosque mientras el lobo no está...


¿Lobo está?


Veo su huella inconfundible por todos los senderos del bosque donde dejo mi propia huella, me agacho, la toco, me embarro, es una única huella.


¡Lobo está!

 
 
 

1 comentario

Obtuvo 0 de 5 estrellas.
Aún no hay calificaciones

Agrega una calificación
Invitado
hace 14 horas
Obtuvo 5 de 5 estrellas.

Todos hemos sido de todo un poco, caperucitas, lobos y leñadores. Aunque siempre hay lobos más feroces.

Me gusta
bottom of page